Y entre los pasos turbios y retumbantes de mi existencia, se despierta la
incesante interrogativa…
¿Todo en mi vida va ser así? Rodeada de mediocridad, falta de inspiración,
con el sabor de la mediocridad en los labios, y abrazos vacíos, rodeada de la
conformidad o el desconocimiento de la superación. Así es estoy decepcionada.
Hace algunos meses entre la inconsciencia de la libertad del servicio
social, la desmotivada vida familiar a la que me enfrento martes y jueves, con
mi sueño entre el corazón y el alma, tras la ventana del camión, salto una duda…
Impresionante son tres años de mi vida de conocer a gente que realmente no
conozco, tal vez el desgano por el lugar donde mis estudios radican, la
intolerable presencia a la que me enfrento que deambula por los edificios
principales de la facultad provoco todo… Me siento tan invisible… no tengo el
conocimiento sobre si lo soy, querer saltar en la pista principal y gritar mi existencia no era relevante para
quien solo quería terminar, no dejar huella sobre mí, para buscar rumbos
de total agrado pero…
Pero la canción dura solo un minuto más, querer regresar el tiempo para una
oportunidad es burdo, pretender hablarle a todos es tarde y no me queda más que
pagar las consecuencias del camino que indebidamente seguí, con tal de escapar
de mi realidad.
Aun con la resignación no del todo negativa en mi cabeza pretendía relanzar
los aspectos académicos de mi vida, me quede con pleno conocimiento de explotar
un lugar que no me gusta y que valiera la pena cada minuto que pise tal lugar,
ahora no lo odio, ni me es indiferente es solo un lugar más, como de esos
momentos donde mencionas un lugar que visitaste pero no tiene nada sobresaliente.
Lo que molesta es que jamás pensé en la relativa mala experiencia de la que
debería pagar, si ya lo sé la resignación me acompañaba, junto con mi fiel
amiga la soledad, sin embargo me es incomprensible como de semanas a otras
todos fueran muy lentos para mi punto de vista.
Las fiestas se acercan, graduación, fotos, vestidos abrigos, maquillaje y
sospecho que ellos son la causa de tanto desvió de atención todo se alentó, o
¿puede ser la vida tan agitada, la ñoñez “excesiva” que algunos mencionan, la
que promueva mi ceguera? No son ellos…
Crisis o no debemos cumplir, fui criada con la frase “llueva, truene o relampaguee
el trabajo se debe acabar y bien” siento que aunada a la situación en la que me
encuentro últimamente no puedo confiar en toda la gente… solo en tres personas
pero eso no es suficiente para hacer un equipo… no en mi carrera y menos en seta sociedad, o sera pues que le exijo mucho a personas de mi edad.