Algún
día me amaran todas las flores, seré bendecida de un toque por todo el mar,
cautivare la luz de sol, la luna girara para mí y disfrutare llorando el último
suspiro que me anuncia la fusión con la tierra.
Donde el
final de todo ese día, sea sellado con la sonrisa eterna, los valles serán verdes
porque el recuerdo no me dejara ver otro cielo sin percibir su característico
aroma, ese día el aire tomara sus maletas
y correrá distancias, se llevara mis promesas de felicidad sin
arrepentimiento a la melancolía.
Pero
solo por hoy, tomare tu mano, besare tu frente deseando caminar juntos hasta
que ese día llegue.

