Tengo
conciencia de que varios días de mi existencia he escupido la frase “odio a la
gente”, pero considerando a cada persona como única, admiro en cierta parte la esencia
única de lo poco que puede brillar en la individualidad. Todos amamos algo en
nuestra vida, sea pasado, futuro o presente, por la efímera alegría que nos proporcionó;
alimento el deseo que cada uno de los participantes en el universo nos conforma
e instintivamente volteo, observo y me maravillo por las ligeras acciones, decisiones
que cada día me asombra tanto.
Solo
odio la intolerancia, mediocridad, furia, estupidez y cosas negativas que por
ende te rodean.
