He buscado a la persona incorrecta para cantarle mi amor
por las mañanas
A la incansable necesidad por donar un poco de calor humano
Dudosa, lastimosa pero veraz libertad que abres mis ojos.
Querida amiga silencio
Me despido con lágrimas por nuestra partida
Amarga decisión que tome en el mismo instante en el que
opte por balbucear sin temor a un golpe.
En tu memoria exprimiré a todo aquel que vea encierro en
sus ojos.
Sé que odias existir entre las fibras humanas, nudo de
grandes y productivas ideas.
Maestra de la tolerancias y la exasperación.
Adiós.


